Gustavo Barrera

07 septiembre of 2008 por

Con estudios de arquitectura y varias publicaciones a su haber, Gustavo Barrera ha hecho una interesante carrera como poeta contando con premios y reconocimientos sobre su trabajo. Explorando el problema del espacio, su enfoque interdisciplinario y otras fijaciones, conversa con Tapiz.cl sobre sus poemas y su forma independiente de creación.

Por Roberto Doveris y Nicolás Labarca / Fotos: Ricardo Metayer

Descarga una Antología de Gustavo Barrera aquí.


Es un tanto extraña la figura de un arquitecto-poeta. ¿Por qué decidiste estudiar esa carrera?

Es que pensé que si estudiaba literatura iba a terminar odiándola. A mi lo que me interesaba era la creación literaria, no el análisis; si me inclinaba demasiado hacia la crítica siento que me iba a limitar. Además la arquitectura me interesó siempre.

¿Y en qué minuto decidiste publicar tu primer libro?

Yo tenía hartos poemas sueltos y recién después de estar en la fundación Neruda tuve un conjunto de piezas, pero que no publiqué inmediatamente. Para mi era importante que alguien, que no fuera yo, estuviera interesado en publicar ese libro, que no fuese una cosa exclusivamente mía. Y así fue.
Y mi segundo libro, ‘Adornos en el espacio vacío’, también fue una publicación ‘especial’ porque el premio del concurso del Mercurio era, precisamente, publicar al ganador.

Desde ese minuto has ido publicando independientemente ¿Es importante para ti el hecho de publicar? ¿Crees en el libro como soporte?

A mi me gustan todos los soportes posibles, desde fotocopias hasta discos. Con respecto a los libros autoeditados, se trata de un material que tenía guardado hace mucho tiempo y el año pasado sentí ganas de sacarlo, pero en ediciones muy pequeñas, entre 50 y 100 ejemplares cada uno, lo que fue difícil porque en general es bastante caro, sobretodo si son pocas copias. Pero era necesario; a mi me gusta el objeto-libro además porque tengo cierto fetichismo con las cosas, con las miniaturas que tengo acá en la casa y cosas así. Por eso también los libros poseen distintos formatos, diferentes diseños, dibujos, fotos o detalles que los hacen únicos.

Respecto a esa influencia plástica, ¿es una política tuya conjugar varias disciplinas a la vez o se trata de las necesidades de cada proyecto en particular?

Son como matrimonios artísticos, ya sea con artistas plásticos o con músicos que me llaman la atención. Me dan ganas de unirme, de hacer hijos con gente que admiro. En un momento también trabajé con actores y finalmente derivé en unos rituales sin público, para mi era más importante el proceso y lo que yo aprendía, así que muchas veces fui yo el público de estas puestas en escena.

Ya que mencionas el problema de espectáculo, en “Adornos en el espacio vacío” hay una alusión constante al arte como consumo. Están la figura de la galería de arte, del mall, la pornografía, el curador de arte, el diseño, citas a Th. Adorno y a Duchamp.

Son reflexiones sobre el mundo contemporáneo. Nunca he sentido nostalgia por un pasado que no he vivido, soy de una generación que nació con el televisor en el dormitorio encendido las 24 horas del día. Y eso es parte de mi forma de ver el mundo, y con respecto al rol del arte en lo social es un tema que siempre me preocupó, la aproximación que se hace desde ahí a la realidad, ver con ojo desconfiado qué es esta realidad, de qué se trata. Nunca he querido dar por supuestas las cosas, por eso me cuesta escribir de esa manera poética tradicional en la que el poeta se enfrenta al mundo y habla sobre ese mundo; sería como suponer que hay una verdad y yo lo que creo es lo contrario. Es el arte y el lenguaje los que pueden trabajar esa densidad. Lo que me gusta de la poesía es eso, que permite indagar en esas profundidades porque inventa un lenguaje, se puede hablar sin explicar demasiado.

En prácticamente todos tus libros se percibe una inestabilidad, una transmutación de personajes o un juego de identidades múltiples que a veces produce una relación ambigua con el espacio, con el lugar o con los roles. ¿Por qué? ¿Tiene que ver con tus estudios sobre arquitectura?

Para mi la arquitectura es donde se desenvuelven las historias y en un sentido amplio, es la manera que tenemos de entender la realidad. Pero más que el espacio, me interesa la situación en donde convergen todos los aspectos de lo real, el tiempo, las personas con sus psicologías y los objetos. Para mi es un punto de partida.
Los sentidos y las relaciones que se dan entre los personajes, los conflictos y las proyecciones, se van viendo trastocados porque a veces exploro el modo en que soñamos, por decirlo de alguna manera, o desde la imaginación. Es una dialéctica en la que no se cuestiona donde está uno o lo que uno es, donde se puede dejar de ser y cambiar permanentemente el punto de vista.
Como lo que me interesa es la situación y no el personaje, puedo modificar el punto de vista como se hace en el cine.

En ‘Mari Mori’, por ejemplo, ocurre algo así, pero incluyendo el problema de la etnia y del lugar…

Sí, en mis últimos cuatro libros inventé cuatro personajes distintos que hablaban desde un yo; está el científico Tesla, está la psíquica de ‘El orificio’ y está esta escritora japonesa que fabula historias homo eróticas. Cada uno tiene un punto de repetición y de ahí yo les doy una existencia psicológica y cíclica; se quedan pegados en algunos puntos.

Sin embargo hay un sustrato que está en los 4 personajes y es quizás tu propia proyección sobre ellos.

Claro, eso me permite darme cuenta de cosas mías. Yo siempre he intentado combatir la imposición de la realidad. A uno siempre le están diciendo que hay que preocuparse de problemas reales y claro, lo real está en la política, en el dinero, a la larga puras confabulaciones humanas. Para mi es mucho más real el espacio, y desde allí construyo.

Finalmente ¿Consideras que exista una tendencia en los poetas más jóvenes de incorporar discursos sobre violencia y sexualidad, o estas como dos ejes tensionados? ¿Crees que tu poética tiene ciertas filiaciones con estos discursos?

Es que es una generación que intenta liberarse, yo lo entiendo mucho. Si uno nace en un contexto represivo, como lo fue nuestra niñez, es algo necesario. Yo creo que después de esta catarsis vamos a poder organizar propuestas más variadas. Se dice que es similar a lo que ocurrió en los ochenta, pero en ese minuto eran unos pocos y ahora es más bien una cuestión general que estamos viviendo como país.

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  1. Felicitaciones por la entrevista a Gustavo Barrera…saludos para él y para tapiz. Ahh y les aconsejo compren su libro “PAPELES MURALES Y TAPICES”, que trabajamos juntos en Ripio Ediciones.
    Qué maravilloso estos nexos… Suerte Ricardo y todo su equipo

  2. q ermosas las fotos del poeta
    siempre sera un agrado sin par
    encontrarse con gustavo barrera a traves de la web o alguno de sus textos.
    es uno de los pocos poetas en los cuales conviven el talento y el don de clase, la gracia y el encanto.

  3. Me parece fascinante la propuesta de barrera, la integración de las artes de acuerdo a las necesidades de cada proyecto. Se nota que su trabajo es serio. Dificulto encontrar un poeta tan culto y tan lúcido entre los chilenos de su generación.
    Ojo con este poeta. Dará mucho que hablar. Y los que se sienten críticos y eruditos, lo tienen al lado y no lo ven.
    Felicitaciones, Gustavo!!!

    Muy buena la entrevista

  4. Excelente poeta, conjugar las artes es propio de un genio, y concuerdo con Teresa
    Este poeta dará mucho que hablar.
    Es de verdad un honor conocerlo.

  5. muy buena entrevista y aún mejor las respuestas.
    he tenido el agrado de leer su poesía donde se derrocha talento y belleza.
    felicitacions a Tapiz por tan buena entrevista y a Gustavo porque siempre sorprende con su genialidad.

  6. Mucha z a l a m e r í a parece… no se le vayan a poner r o j i t a s las orejas,

    r o s a d i t a s quizás…

    en fin, un poeta o r i g i n a l, que hace de cada libro un lenguaje, un escenario p r o p i o para la palabra… se vuelve urgente, entonces, la labor del lector, pues lo obliga a encontrar nuevas formas de lectura (¿un poeta que inventa nuevos lectores?)… me recuerda, cómo no, a J.L. Martínez… el poeta desestabiliza, desajusta los códigos de la realidad; está siempre cuestionándola, poniéndola en duda… un poeta, a mí modo de ver,

    f a n t á s t i c o, lúcido, l ú d i c o y delirante…

    ah, también un poeta necesario en este mundillo tan realista y plañidero… ¿o no?

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