Jimmy Daccarett, director de HETEROFOBIA

05 agosto of 2015 por

“Por mucho que tengas un discurso abierto, muy progresivo, muy tolerante, la homofobia aún está ahí”

Por: Nora Fuentealba.

El año 2011 se estrenó con gran éxito, Sangre como la mía, adaptación de la novela homónima de Jorge Marchant, dando con ésta inicio a la denominada, Trilogía Identidad y Memoria Homosexual en Chile, creada por Jimmy Daccarett. Hoy el director vuelve a cartelera con la segunda parte, Heterofobia, la que se podrá ver hasta el 16 de agosto en el Centro Gabriela Mistral, GAM. Sobre ella y otras cosas conversamos hoy con Jimmy.

Esta es ya la segunda… tercera vez que trabajas con temas relacionados a la homosexualidad en Chile. Ahora bien, supongo que cada obra tiene su propia forma de llegar a escena. Nos puede contar un poquito sobre cómo nació Heterofobia.

Bueno, ésta es la segunda parte de Trilogía Identidad y Memoria Homosexual en Chile, comencé con SangreYo había leído la novela de Jorge (Jorge Marchant) y quería hacerla en el teatro, se lo comenté y él inmediatamente se entusiasmó. Esa fue la primera obra que en la que hablé directamente de la homosexualidad, y ahí “caché” que ese era un tema del que quería seguir hablando. Entre medio hice una obra que se llamó Anormal que está basada en el caso de Daniel Zamudio. En medio de ese proceso comencé a diseñar Heterofobia. Quería hacer una comedia, una comedia negra, algo disparatada, que tocara el tema de la homosexualidad pero que también hablara del fenómeno teatral por dentro. Con esto en la cabeza, comencé a conversar con algunos dramaturgos hasta que finalmente llegué a Pablo (Pablo Dubott.: Vocales de mesa). A él le gustó la idea, además, la dramaturgia que Pablo había desarrollado también va en líneas parecidas, tanto por el lado de la comedia, como por el lado del tema del género. Así que “enganchamos” y fuimos trabajando de manera muy mancomunada. Yo le conté mi idea original, él fue desarrollando personaje, discutimos esos personajes, le propuse algunos cambios. También comenzamos a desarrollar una estructura, y después él comenzó a escribir los diálogos, los monólogos, todo lo que tuviese que ver derechamente con la palabra. Y así fuimos armando la obra. Nos reuníamos una vez a la semana, a veces dos, y así estuvimos trabajando un buen rato, como más de un año. Claro, entre medio él tuvo un viaje a Francia como por unos cuatro meses por lo menos, y ahí paramos. Pero sin contar eso hubiese sido un año.

yo en heterofobia

¿El proceso de creación de Sangre como la mía, en la que trabajaste con Juan Claudio Burgos como dramaturgo, fue similar?

Ese proceso fue distinto. Le propuse el proyecto a Juan Claudio, ganamos el Fondart y él comenzó a trabajar en el texto. Lo hizo por unos tres o cuatro meses más o menos. El material que me iba mandando yo lo iba revisando con Jorge, y entre los dos hicimos un trabajo más de edición, de corte. En algún momento yo le proponía cosas más concretas a Juan Claudio, como por ejemplo, aquí podría haber un monólogo, no tanto diálogo. Creo que allí hubo un trabajo más de él, y después de Jorge y mío con el material de Juan Claudio, a diferencia de Heterofobia que fue un trabajo más coordinado, aunque igual hay una dramaturgia que es evidentemente del Pablo.

Ahora, si piensas en las dos obras ¿qué cruces puedes realizar entre ellas?

Mmmm yo diría que está todo muy relacionado, pero son enfoques muy distintos. En Sangre como la mía, el enfoque era histórico y sociológico, porque la novela hace una revisión desde los años cincuenta hasta el principio del siglo XXI. La obra miraba un poco qué pasaba con la homosexualidad en Chile, el velo que encubría estas relaciones. El tío que nunca tuvo una relación a la vista socialmente, y que siempre quedó como un solterón. O por ejemplo, el sobrino que se casa para ocultar su homosexualidad, y que después se vuelve bisexual, y que cuando se separa vive su homosexualidad pero de manera muy oculta, clandestina. Y bueno, el contrapunto se hace con la pareja del siglo XXI, que es el nieto del tío y el hijo del sobrino, que viven esta relación que está cruzada por el VIH. Entonces, los temas tenían que ver por un lado con salir o no salir del closet, con el desamor, y por el otro, con el amor de esta pareja, la lucha contra el VIH, y el estigma social. En tanto, lo que hace Heterofobia, es seguir trabajando las mismas temáticas, pero aquí, los personajes están absolutamente asumidos. No están los temas que se abordaban en la primera obra, tampoco está el amor, porque la pareja que está en la obra es bastante cuestionable Yo creo que aquí el tema tiene que ver más con estos personajes asumidos que se enfrentan con la heterosexualidad de manera mucho más confrontacional, defendiendo su punto de vista, defendiéndose.

En resumen, creo que Sangre como la mía tiene un discurso mucho más gay, y Heterofobia, tiene una mirada mucho más “queer”, que tiene que ver más con las teorías “queer”, con las generaciones más actuales, por eso también en la dramaturgia hay un cabro que tiene 27, 28 años. Y la música es de Me llamo Sebastián, y hay más actores jóvenes en esta obra. Entonces, el enfoque siempre quiso ser desde lo “queer,” que es una memoria más reciente.

03

Y eso escénicamente esto se plasma desde…

Que la obra es más irreverente, el humor es más contestatario y desfachatado, las cosas se dicen, y al que le gusta y le gusta. Hay menos cosas veladas, menos eufemismos. También hay un enfoque de género muy distinto. Sangre como la mía era un drama, que a ratos rozaba con el melodrama, tal vez, por todo el tema del cine de Hollywood de los cincuentas tenía algo medio melancólico. En cambio, Heterofobia, es comedia, es muy política, muy negra, muy ideológica, no hay entrada para el drama. Incluso lo que podría resultar más dramático que es la situación de los heterosexuales en la obra, cae en la comedia, cae en la crueldad cómica. Nunca es dramático cien por ciento.

Por otro lado, personalmente creo que el teatro tiene la virtud de poder representar casi sincrónicamente las inquietudes de su tiempo, en este sentido, ¿por qué crees tú que hoy puede resultar contingente a nivel país hablar sobre los tópicos que toca Heterofobia?

A nivel de contingencia, yo creo que estos temas todavía no están tan superados, para nada. Creo que este país es súper doble estándar, un poco como lo que muestra Heterofobia a través de un personaje heterosexual que se dice “muy” abierto, sin embargo, se ve en ella muchas frases, comentarios, acciones, reacciones que demuestran que hay una homofobia escondida, velada. Por mucho que tengas un discurso abierto, muy progresivo, muy tolerante, etc; la homofobia aún está ahí, por eso me parece interesante de hablar de esto, y por sobre todo, interesante de hablar desde esta inversión, donde los homosexuales terminan siendo muchos más agresivos e incluso a veces, mucho más homofóbicos. Ahora, creo que otro atractivo de la obra es que te mete absolutamente en el mundo gay con todas sus aristas, y la gente heterosexual la disfruta también, porque nos reímos también de nosotros mismos, al mismo tiempo que nos reímos de la heterosexualidad. Finalmente, la obra es una humorada en algún sentido, juega un poco con estos temas, y tiene momentos que son súper crueles, que están como en el límite.

01A

Y volviendo al ámbito país ¿cuáles crees que son algunos de los temas pendientes para la sociedad chilena en los asuntos de las minorías sexuales?

Que sea un tema que se toque más abiertamente, en ese sentido, todo lo que tenga que ver con la educación respecto a los temas de la homosexualidad, desde el colegio, la familia, etc. Ahora, claro, esto no tiene que ver sólo con la homosexualidad, sino también con los temas vinculados a los transgéneros. Además, todavía hay temas abiertos; el matrimonio, la adopción homoparental, por nombrar algunos. Todas estas son cuestiones que siguen estando ahí planteadas. La obra expone estos temas. Hay por ejemplo, una lesbiana que le dice a otro personajes: “Por mujeres como tú los heterosexuales piensan que somos frígidas, porque nos va mal con los hombres nos metemos con nosotras…”. Entonces, está lleno de esas ideas, y aunque la gente diga que son tolerantes, siempre hay un “sí, si hay que entenderlos”, “pobres”, “están enfermos”. Siempre hay algo que se cuela, que tiene que ver con la ignorancia, la intolerancia, con la censura.

¿Y el teatro chileno tiene una tarea pendiente con respecto a estos temas?

Hay muchas cuestiones de los cuales el teatro se puede hacer cargo, y que es necesario hacerse cargo. Hay obras de teatro gay, y desde muchos lados se está desarrollando el asunto. Pero, este es un tema entre tantos otros hay que abordar. Basta con pensar que hay un gran asunto de derechos humanos que todavía no está resuelto.

Finalmente, una invitación para que la gente venga a ver la obra.

Bueno, un poco lo que ya he dicho anteriormente. Yo creo que es interesante venir a ver Heterofobia porque es muy dinámica, y es muy entretenida de ver como espectador. Además, creo que pone en la palestra varios temas que son atractivos de discutir. En otras palabras, es una obra que en primera instancia te deja un momento grato, y que después te invita a la reflexión.

Por último, decir que Heterofobia no sólo puede interesarle a un público homosexual, sino al público en general. Están todos tocados aquí.

HETEROFOBIA

Hasta el 16 de agosto

Jueves, viernes y sábado a las 21:00 horas. Domingo a las 20:00 horas.

CENTRO GAM – Sala N1 Edificio B

Venta de entradas por Daleticket y en Boletería GAM

Entrada General: $6.000. Estudiantes y tercera edad: $4.000

 

 

Comentarios

comentarios

Paula Editada 01

Anterior:

Paula Ilabaca debuta en la novela con “La regla de los nueve”

THE FIRST SEQUENCE #9

Siguiente:

Gianfranco Foschino exhibe “Time Lapse” en la Galería Metales Pesados

También te sugerimos ver